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miércoles, 3 de mayo de 2017

muchas veces el psicópata se configura como uno que sufre transtorno nacisista de la Personalidad, conocido como TNP o psicpatas adaptados, o todavía mas claro que padece Transtorno antisocial de la Personalidad, ahora se trata de un ensayo valioso de los que empiezan con desórdenes del sueño y la alimentación, insomnio, falta de apetito, el autor recuerda a Dostoieski "si Dios no existiese, todo estaría permitido" puesto que éstos los psicópatas son la expresión palmaria del MAL.

Hace tiempo que tenía intención de escribir en psicología profunda y espiritualidad algunas líneas acerca de las relaciones amorosas con personas con un Trastorno Narcisista de la Personalidad (TNP) o con "psicópatas adaptados", personalidad psicopática o Trastorno antisocial de la Personalidad (TAP). Dado que se trata de un texto divulgativo, escrito en este blog dedicado a la psicología y espiritualidad, y en modo alguno de un artículo científico -que tengo intención de escribir en algún momento-, debe tenerse por tanto en cuenta que es un ensayo con algunas indicaciones que pueden ser útiles especialmente para quienes estén sufriendo o hayan sufrido una relación con una persona con un TNP o TAP.

Me resulta cada vez más inquietante el número de pacientes que llegan a mi consulta por daños emocionales debidos a una relación con un/a narcisista perverso/a (denominación del TNP por los psicoanalistas franceses). Las consecuencias son, en algunos casos, realmente devastadoras. No es infrecuente que padezcan un Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) con desórdenes del sueño y de la alimentación (insomnio, falta de apetito y/o desregulación alimentaria) durante y después de la relación. Y vienen a mi memoria las palabras de Dostoievski  "si Dios no existiese, todo estaría permitido" pues, en mi opinión, muchas de estas personas son la expresión palmaria del Mal, entendido como el alejamiento del hombre de su esencia divina y la carencia del Eros como soporte del amor, tanto en hombres como en mujeres. Aunque esto requeriría una reflexión aparte.  

Después de haber observado el comportamiento de varios/as narcisistas, y de haber padecido el de otros tantos, he podido identificar una pauta de acción común a todos ellos. Por cierto que coincide con las investigaciones de diversos especialistas en este tipo de trastornos (y especialmente en las víctimas de las personas que padecen TNP). El esquema de la pauta de acción puede resumirse del siguiente modo:

1. Expresión de pseudoamor incondicional (bombardeo de amor, lo denominan los expertos americanos) y creación de ilusión de alma gemela. Lo primero que suele realizar una persona con TNP cuando quiere ganarse a una víctima para obtener de ella un beneficio (dado que son incapaces de amar, por una herida provocada en la infancia) es expresarle cuánto la quiere, que ella es la persona que estaba buscando toda su vida, etc. Incluso estudiará qué es aquello que colma a la pareja (sea esta hombre o mujer) y tratará de imitarlo creando una sensación de "alma gemela": qué tipo de ropa le gusta, qué gel o champú de baño utiliza, qué comida le gusta, etc., y tratará de adoptarla como suya propia. Esta actitud camaleónica le permite camuflarse perfectamente. El sexo con un/a narcisista suele ser extraordinariamente satisfactorio y, en muchas ocasiones, se convierte en adictivo, como una droga. Esa capacidad camaleónica le permite al narcisista convertirse en el "amante perfecto", y en ello radica uno de los escollos más difíciles de superar por la víctima. Por si fuera poco, las personas con TNP tienen una capacidad increíble de pre-cognición o de "lectura de la mente". No nos referimos aquí a las clásicas sincronicidades y sincronías que se producen cuando dos personas están enamoradas y todo parece girar alrededor de esa relación. Esto sucede siempre que se constela el arquetipo anima/animus. Se trata de algo diferente, que resulta intrigante: saben de antemano qué es lo que valora la otra persona por encima de todo y aquello que le resulta más doloroso, incluso en la primera cita. Esta capacidad de mostrar "la sombra" del amante en los momentos más inoportunos tiene dos posibles consecuencias: a) la persona se siente herida y dañada por los constantes ataques que el/la narcisista realiza allí donde ella es más vulnerable, lo que provoca una terrible merma de la autoestima e incluso una desorientación sobre la vocación personal; b) la persona es capaz de comprenderse mejor y de asimilar e integrar en la consciencia los aspectos personales de la sombra (lo inconsciente biográfico, personal o individual), provocando una maduración y una transformación. Esto último después de atravesar un auténtico descenso a los infiernos.  

2. Ataque a la percepción/emoción (Gaslighting). En esta etapa, cuando el/la narcisista está segura de que "ha atrapado" a su víctima en "una tela de araña de ilusiones" muy hábilmente tejida, entonces, de pronto, se alejan y se convierten en las personas más frías. Un maltrato emocional en toda regla, dentro del infierno emocional al que hace atravesar a sus víctimas. Introducen confusión y desorientación perceptiva y emocional en la pareja mediante manipulación, mentiras, medias verdades... Todo ello con la intención de que la persona dude de sí misma y de sus percepciones e intuiciones. De pronto, muestran una frialdad extrema (cold shoulder) en mitad de un período de bombardeo amoroso (love bombing). La triangulación es un modo de actuar clásico del narcisista. Ningún narcisista rompe del todo sus relaciones con ex-parejas. Esto es especialmente importante, para identificarlos. Cada ex-pareja le aporta al narcisista un beneficio: sexual, material, terapéutico, etc. En este sentido, la promiscuidad es también un rasgo bastante característico del narcisista, pudiendo mantener relaciones sexuales en triangulación sin que esto les provoque el más mínimo conflicto interno. ¡Mucho cuidado con esto, porque el narcisista no suele utilizar medios de protección, como condones o preservativos! Todas estas estrategias conducen a que la víctima dude de sí misma, de sus propias percepciones, de sus intuiciones, incluso de su vocación. El único modo de combatir adecuadamente esta situación es que la persona cree un puente firme con su propio mundo interior. 

martes, 28 de marzo de 2017

una y otra vez, los psicólogos están de acuerdo, su falta de empatía y de remordimiento, su falicidad de palabra, su narcisismo,, la mentira patólica, la manipulación, la superficialidad de sus afectos. todo es uniforme y lo peor que la prisión no los rehabilita. encontremos juntos al psicópata que le hizo tanto daño a mi familia en Gotemburgo.

«Yo estaba nervioso y sabía que en seguida la iba a estrangular. Tenía una ligera erección, mi miembro estaba un poco duro. Me había bajado el pantalón hasta las rodillas. Ella tenía un condón y me lo puso sobre mi miembro. Me arrodillé sobre ella como siempre. Estaba sentado bastante cerca de su cuello. Ella metió mi miembro en su boca, entonces no podía mover mucho la cabeza porque se lo impedía mi pantalón, que estaba bajado. Entonces revolví con mis manos su pelo rubio. Le dije que tenía un pelo bonito y suave. Ella no respondió nada, parecía que no había entendido nada. Entonces saqué mi miembro de su boca, puse mis manos sobre su cuello y apreté fuerte».

Seis meses después de hacer esta confesión, en julio de 2007, Volker Eckert se suicidó. El camionero alemán que relató el asesinato de seis mujeres, el primero cometido a los quince años, ha sido uno de los casos estudiados en el curso «Psicópatas: Cómo son, Acción Policial y Respuesta Jurídica», organizado por el Instituto de Ciencias Forenses y Seguridad (ICFS) y celebrado en la Universidad Autónoma de Madrid.


«Los psicópatas se recrean tanto en los detalles que no los olvidan nunca», reconoce Carlos Segarra, subinspector de la Unidad Central de Delincuencia Especializada y Violenta de la Comisaría General de la Policía Judicial. Pero, ¿era un psicópata? Una respuesta afirmativa parece encajar con el imaginario colectivo: a todas las mujeres las mató de igual forma, guardaba trofeos, disfrutaba con la violencia, se recreaba en los detalles. Pero la pregunta se plantea porque Eckert, una vez detenido, confesó con todo lujo de detalles y poco después se suicidó, pero los psicópatas no se arrepienten de sus actos. Uno de sus rasgos definitorios es que no tienen remordimientos.

No siempre es fácil identificar un psicópata. Ni siquiera tener rasgos psicopáticos implica acabar delinquiendo. De hecho, se calcula que entre el 1,4 y el 3,4 por ciento de la población tiene estos rasgos en diferente grado, pero entre la población carcelaria solo suponen un 16-24 por ciento de los reclusos. Según los cálculos de los expertos, tres cuartas partes de los psicópatas viven en la sociedad.

«Son gente con cara normal», resume Manuel de Juan Espinosa, catedrático de Psicología de la UAM y director del ICFS. Entre los psicópatas primarios, según la definición clásica, sus rasgos se basan en la falta de empatía y remordimientos, pero también la facilidad de palabra, el narcisismo, la mentira patológica, la manipulación, los afectos superficiales o la incapacidad para aceptar la responsabilidad de sus actos. Eso sí, «son las personas que querrían tener al lado en una situación de peligro: son capaces de tomar decisiones cuando ustedes están helados de miedo», explica. En los psicópatas secundarios los rasgos cambian. Necesitan estímulos fuertes, se aburren con facilidad, son más impulsivos, irresponsables y tienen un pobre autocontrol, entre otros rasgos.

La prisión no los rehabilita. Al tercer año de libertad, entre el 70-80 por ciento de ellos ha reincidido. A los cinco años, el 90 por ciento. Hay incluso estudios que aseguran que los psicópatas primarios que son tratados psicológicamente reinciden más que los que no.
Segunda parte de un interesante artículo sobre un sicópata asesino.
la nota está en ABC de la fecha. a continuación publicamos la primera parte de esta nota.

Sin miedo al castigo

En parte, esto se debe a que no sienten miedo ante el castigo y, sin ello, es mucho más complicado formar una conciencia que impida que delincan o que les provoque remordimientos después de actuar. «Su sensación interna de impunidad es brutal», reconoce Manuel de Juan. Un problema de base biológica que sin embargo no implica que no puedan aprender.

Algo parecido ocurre con su falta de empatía. En diferentes estudios se comprobó que no la sentían hacia los demás, pero sí hacia sí mismos. Al final, los expertos han comprobado que que son capaces de sentir pero no quieren. Tanto es así que es más fácil «crear un psicópata» a través de la despersonalización (un proceso que llevan a cabo los grupos terroristas con sus miembros), que lograr el proceso inverso de una psicopatía hacia la normalidad.

La falta de miedo y de empatía, sin embargo, no les impide distinguir qué está bien y qué está mal. Racionalmente son capaces de distinguir perfectamente entre ambas y del daño que causan. «Saben lo que están haciendo, pero con demasiada frecuencia tendemos a quitarles responsabilidad», dice el director del ICFS. Una consideración crucial a la hora de juzgar sus actos: por ello, en la mayoría de los tribunales está arraigada la premisa de que la psicopatía no merma la culpabilidad.

Si actúan con mayor o menor frecuencia depende de si sienten colmados sus deseos o si se sienten perseguidos. Eckert mató a su primera víctima a los 15 años. El siguiente asesinato que confesó se produjo más de 20 años después. Para el alemán, el remordimiento llegó cuando vió que estaba acabado. «No creo que los psicópatas tengan que mostrar todos los rasgos de libro, no hay verdades absolutas», opina Segarra. Aunque este es un caso claro, en la práctica hay muchas ocasiones en las que los expertos se quedan con la duda. ¿Es un psicópata?

sábado, 13 de septiembre de 2014

demócrata cristiano Tuto Quiroga ha propuesto que la Ley condene "ipso facto" a todo hombre que golpee a una mujer. el proyecto ha sido aplaudido por sus electores. ojalá un día en Suecia exista algo así, para encarcelar a tanto "golpeador" que anda libre, como el que conocemos usted y yo.

El candidato a la Presidencia por el Partido Demócrata Cristiano (PDC), Jorge Tuto Quiroga, propuso este sábado encarcelar a todo hombre que golpee a una mujer sin importar su condición social, económica, institucional o política.

Las declaraciones del candidato opositor, surgieron a propósito de las amenazas que vertió el comandante de la Policía de Cochabamba, coronel Alberto Suárez, en contra de la periodista Escarley Pacheco, luego que ésta le consultó sobre la denuncia de violencia intrafamiliar en la que incurrió contra se ex esposa.

“Como dijo Tomasa; hombre que golpea a una mujer tiene que ir a la cárcel sin importar su cargo, no es un delito privado. Basta de abusos y de maltratar a la gente, el presidente Evo Morales debería dar el ejemplo destituyendo de inmediato a ese policía por agredir a una mujer y amenazar a otra”, dijo el candidato presidencial.

Tuto Quiroga llegó a la capital del país, acompañado de la candidata a la Vicepresidencia, Tomasa Yarhui, para recorrer junto a los candidatos a senadores y diputados por Chuquisaca, las calles y avenidas de la ciudad y compartir su programa de Gobierno con la población, además de sostener reuniones con dirigentes de juntas vecinales, empresarios privados, dirigentes sindicales, representantes de amas de casa, laborales y estudiantiles que dieron su respaldo a su candidatura.

El jueves pasado, a pesar de las denuncias, el ministro de Gobierno, Jorge Pérez, ratificó en el cargo de comandante de la Policía de Cochabamba, coronel Alberto Suárez. El Ministro dijo que son “temas de vida privada del coronel con su esposa”.
El coronel Alberto Suárez, amenazó a la periodista de la red ATB, Escarley Pacheco, luego que ésta le consultó sobre la denuncia presentada por su ex esposa por el delito de violencia doméstica. “Te voy a seguir los pasos Pacheco, cuídate”, le dijo Suárez.

lunes, 25 de agosto de 2014

cuántas mujeres más deben sufrir el ataque de machistas y misóginos, o de psicópatasque tienen transtornos de empatía afectiva con "su grupo social". sapiencia y experiencia de la autora Susana Seleme.

Sophía, Alberta, María Esther, Rosa, Eliana, Sandra, Claribel, Dany, Gumersinda y Gabriela fueron asesinadas entre enero y agosto en Santa Cruz. A ellas se suman otras mujeres del país que engrosan la tenebrosa lista de feminicidios, concepto antropológico-social que identifica el asesinato a mujeresy que adquiere calidad jurídica, aceptada por muchas legislaciones. 
Como afirma Marcela Lagarde “Los feminicidios son la punta del iceberg de todas las formas de violencia cotidiana contra las mujeres”, violencias que “implican la violación de sus derechos humanos, atentan contra su seguridad, ponen en riesgo su vida” y pueden culminar en muerte atroz.

¿Cuántas mujeres más deberán sufrir los embates de machistas y misóginos de la cultura patriarcal que culpa a las mujeres de los oprobios que sufre, o de psicópatas que tienen trastornos de empatía afectiva con el grupo social en el que conviven, y actúan con alevosa premeditación? La muerte de una joven bioquímica debe recordarnos que en cada una las mujeres asesinadas, algo también morimos las que las sobrevivimos. Nunca tanto como sus madres y las mujeres de sus familias, así como sus padres y miembros de sus entornos. Con nosotras también algo mueren los hombres porque, en conjunto, somos parte de una sociedad enferma de inseguridad por indolencia de la policía y la administración de justicia,  es decir, por anomia estatal. También por ausencia de valores que inducen a la violencia y al crimen, así provengan de trastornados mentales, inadaptados sociales, del dinero fácil o del narcotráfico.

¿Qué  hacer para evitar estos y otros delitos que dejan a la sociedad impotente y con abrumadora sensación de indefensión? No será con la pena de muerte, así se adopte tras  un Referéndum porque, siendo un criterio cavernario, es poner la vida de inocentes en manos de fiscales y jueces corruptos, aunque haya excepciones. Solo con acumulación de penas, tampoco. La solución pasa por acciones integrales como inculcar respeto a los derechos humanos, siendo la vida el mayor de ellos, de instrucción obligatoria en escuelas, servicios públicos, privados y la Policía. La descentralización departamental de esa instancia, es demanda de vieja data: a problemas locales, soluciones locales. ¿Educación para la prevención del delito, cooperativas de protección ciudadana, brigadas municipales y civiles en barrios? Todo vale para frenar la muerte de más mujeres e impedir que el crimen y la impunidad quieran seguir robándonos el alma. ¡Ya, no mañana!

martes, 24 de junio de 2014

posesivo. autoritario. obsesivo. exageradamente atento. así es el sicópata asesino que estamos buscando, se puede llamar feminicidista como lo nombra ERBOL, la cadena de radioemisoras católicas de las zonas rurales de Bolivia, porque allá como en Suecia, el sicópata esta suelto. en cualquier momento repite su crimen.

¿Cómo puede detectar a un hombre violento capaz de cometer feminicidio? Docentes de Psicología, Trabajo Social y Economía de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) de La Paz identificaron cuatro elementos: es posesivo, autoritario, obsesivo y hasta exageradamente atento. 
También subrayaron otras tres causas: la desestructuración familiar, la carencia económica y la falta de justicia. 

Según estadísticas, Bolivia es el tercer país de Sudamérica con mayores niveles de violencia. En lo que va el año, en Cochabamba se registraron 20 feminicidios. El Centro de Investigación de la Mujer (CIDEM) reportó 31 asesinatos de mujeres en el país cometidos en los primeros cuatro meses del año.
Flores y chocolates
La psicóloga Margaret Hurtado señaló que el hombre violento ya tiene una estructura emocional definida, aunque aparenta ser diferente con sus parejas.
“A veces es exagerado en ser atento, llena de flores y chocolates, (lo) que le permite alejar a su pareja de todas sus amistades, a quienes con sutilidad hace ver que son malas (y luego agrede)”, afirmó.
Rosario Alarcón, docente universitaria, agregó que el “hombre violento” es posesivo, obsesivo y controla a su pareja, incluso coarta las decisiones de su conyugue.
“Los novios o enamorados empiezan a decir con cariñito: ‘cuidado gorda’. (Luego) a la larga se torna en violencia verbal y hasta física, llegan hasta los golpes; entonces, es importante cortar esa relación”, sostuvo.
“El autoritarismo y la intolerancia que no acepta la diferencia son los rasgos que identifican al hombre violento”, dijo Margoth Soria, docente de Trabajo Social.
El violento dice siempre tener la razón
Ximena Freitas, también profesora de Trabajo Social, señaló que la mujer debe informarse sobre sus derechos fundamentales para evitar la violencia autoritaria de los hombres.
“El hombre violento manifiesta posiciones autoritarias y siempre tiene la razón, no acude al diálogo. De las levantadas de voz, sino se lo frena, después vienen los golpes. A veces mediante la imposición o el chantaje toman decisiones”, subrayó.
Oscar Heredia, docente de Economía, opinó, desde su experiencia, que generalmente el varón agresivo presenta ira constante con algunos hechos cotidianos que no le gusta de las mujeres.
“Entonces, hay que indagar su relación social diaria, dónde comparte muchas cosas y hacer una análisis psicológico (de las personas). Por eso, en los países desarrollados uno investiga (las características) con quién se va a casar”, afirmó.
Familia en crisis, otra causa
Irma Sangüesa, docente de Trabajo Social, destacó que los rasgos de la “célula básica” de la sociedad, la familia, está en crisis porque la mayoría de los padres ahora piensan en el sustento y no en formar a los hijos.
“La familia (ahora) es una sumatoria de individuos aislados, a ese extremo llegamos, ya no hay compartimiento, no se relacionan y no expresan afectos”, agrega.
De acuerdo con la profesora, los padres y madres de familia salen en este tiempo desde las 06.00 en busca de “sustento” y vuelven cansados a dormir; por tanto, ya no comparten con los hijos en el almuerzo y la cena para infundir los valores.
Soria señaló que la falta de “políticas serias” para la defensa concreta de los derechos de la mujer y la carencia económica “coadyuvan” en la violencia.
“No hay políticas serias, el gran avance de la drogadicción, y la carencia económica son factores que derriban en impotencia (del hombre) y violencia (hacia la mujer)”, arguyó.
Falta de educación, empleo y exceso de alcohol
Heredia apuntó que la falta de educación y empleo hace que las personas no tengan objetivos en la vida sino muchas veces caminan frustrados y reaccionan con violencia al más cercano y al más débil.
Hurtado argumentó que la gran cantidad de fiestas con el consumo excesivo de bebidas alcohólicas es otro factor que influye en la reproducción de la violencia a las mujeres.
“La  enorme cantidad de fiestas, desde Alasitas, Entrada Universitaria, Gran Poder, Solsticio (y otros), acompañadas de bailes con mucho alcohol y relaciones sexuales empujan a conformar hogares a la fuerza por los hijos, donde es difícil convivir con una persona que no conoces”, indicó.
Alberto Quiroz, docente de Economía, sostuvo que “las mujeres están desvalidas porque no encuentran garantía en la justicia, que está tan penetrada de corrupción, donde la parte acusadora tiene que pasar muchas peripecias y la autoridad acaba liberándola”.
Películas violentas
Quiroz identificó el consumo de películas violentas difundidas en la televisión y vendidas (en Cds o Dvds) como otro factor que causa violencia.
“Los medios de comunicación que tienen una potencia positiva también tienen lo negativo, será que hay incapacidad de creatividad o intereses comerciales porque hay gran cantidad de películas de violencia, asesinato y hasta desapariciones”, expuso.
Leyes que no funcionan
Los siete docentes consultados coincidieron que las normas que defienden los derechos de las mujeres no están funcionando porque falta la voluntad política de los gobernantes y gobernados para cumplirlas.
Hurtado explicó que muchas normas no funcionan porque las mismas personas que manejan las leyes no las hacen cumplir y la sociedad tampoco coadyuva.
“Desde hace mucho tiempo hay feminicidios como también hay leyes que protegen a la mujer, pero la mujer es primero en oponerse a la práctica de la misma so pretexto de que su marido es hombre”, declaró.
Heredia dijo que “creamos muchas leyes, pero no trabajamos para cambiar la moral y el espíritu de los seres humanos; por tanto, los bolivianos debemos trabajar desde las familias para el cumplimiento de las normas y el respeto a las diferencias”.
Sangüesa señaló que más policías y más leyes no frenarán la violencia contra la mujer y sugirió políticas públicas para la familia.
“Hay que trabajar en el núcleo de la sociedad porque llegan a la universidad ‘miserias humanas’ (de hijos o hijas) sin padres y madres que van reproduciendo la desestructuración familiar y la generación de la violencia”, sostuvo.
Freitas coincidió que las leyes no funcionan porque no hay voluntad política de poner los recursos financieros y humanos para el trabajo especializado de los policías, los fiscales y los jueces en defensa de los derechos de la mujer.

viernes, 21 de febrero de 2014

dice Puente: No te consueles con que son innumerables los machos violentos, violadores, acosadores y potencialmente asesinos, porque al simbolizarlos a todos vienes a ser el más odiado, el más despreciado, el que realmente no parece digno de existir.

un sacerdote jesuíta Rafael Puente, salido de la orden, aunque amante de la Justicia y de la Verdad se pregunta "Dónde esta Clavijo, el asesino de la periodista Hanalí?" y se refiere al burdo montaje de su suicido que tuvo lugar en Los Yungas de LP, después del crimen de su mujer. muchos dicen que está en Caracas bajo identidad cambiada, protegido como fue de la Policía y el Gobierno de Bolivia.

Ya pasó un año de que asesinaste a Hanalí, tras haberle amargado la vida varios años. Hace también bastante tiempo que desapareciste.
¿Dónde estás ahora? ¿Quién es tu nueva víctima?, porque la gente como tú no puede vivir sin victimar a alguien. ¿Será cierto que te han visto en tierras venezolanas? A fin de cuentas, nos da lo mismo, lo importante es que estás en alguna parte.
Y estés donde estés, lo que debes saber es que te convertiste en símbolo del peor estilo patriarcal, y es precisamente gracias a eso que conseguiste la más denigrante impunidad.
Los que tendrían que juzgarte miran a otro lado, los mandos superiores practican el espíritu de cuerpo, no tanto por solidaridad cuanto por el criterio de "hoy por ti, mañana por mí”. 
Parece que todos ellos se sienten en el derecho de, llegado el momento, hacer con sus parejas lo que les venga en gana, para eso son los machos dueños de la familia y de la sociedad.
Sabemos que el Estado es esencialmente patriarcal, y la Policía, brazo represivo del Estado, doblemente patriarcal.
Gracias a eso has podido escapar, teniente Clavijo, no sabemos adónde, pero la historia es larga y el mundo no es lo suficientemente ancho para que te puedas esconder definitivamente. Son millones las mujeres que te buscan, muchas, sin saberlo, te están buscando y puedes estar seguro de que te encontrarán.
En todo caso, conviene que sepas que nadie cree lo de tu suicidio, tan mal montado y tan poco verosímil. Y cuando el Ministerio Público -al igual que el Instituto de Investigaciones Forenses- esquivó de forma chapucera la demanda de los abogados de tu víctima que exigían la exhumación de esos tus supuestos restos, no hicieron más que confirmar lo que todos creen.
Y cuando la Interpol informa que sigues en su lista negra, quiere decir que tampoco la Interpol cree en la comedia de La Asunta.
¿No te das cuenta, teniente, que tener que cambiar de identidad equivale a reconocer que tu verdadera identidad -es decir tú mismo- está definitivamente descalificada? ¿No sientes que deja de tener sentido vivir una vida que no es la tuya?
Si cambiando de identidad pudieras cambiar de personalidad, tal vez valdría la pena, pero es evidente que no puedes ni quieres cambiar.
Y no te consueles con la idea de que no eres el único, con que se saben los nombres y apellidos de otros que, tanto en sus casas como en las oficinas públicas, han maltratado a mujeres y siguen impunes (y ni siquiera necesitan simular su muerte).
No te consueles con que son innumerables los machos violentos, violadores, acosadores y potencialmente asesinos, porque al simbolizarlos a todos vienes a ser el más odiado, el más despreciado, el que realmente no parece digno de existir.
Por supuesto, no te remuerde la conciencia. Si tuvieras conciencia te habrías presentado a la justicia, habrías pedido que no te perdonen o habrías acabado tú mismo con tu vida, porque, como dice un amigo mío, la única autocrítica seria es el suicidio.
Pero no  esa ficción de suicidio que te organizaron en La Asunta, sino un suicidio de verdad. En tu caso con conferencia de prensa y ante notario.
¿Dónde estás, teniente Clavijo? Hanalí seguro que lo sabe, y eso debiera resultarte suficientemente amargo.
Rafael Puente es miembro del Colectivo Urbano por el Cambio (CUECA) de Cochabamba.